Archivo de la etiqueta: educación

Fronteras

Lunes: Javi tiene un plan

Javi tiene un plan. Me lo cuenta su madre mientras intentamos doblar las sábanas recién recogidas del tendedero: se va a Dublín a finales de mes a trabajar a un hostal. Allí le dan alojamiento. «Es por su bien, que así mejora el inglés, que aquí con las prácticas no le llega a nada», argumenta ella con satisfacción al contar que su hijo de 25 años, ingeniero de Telecomunicaciones, el más estudioso de su clase, de su calle y casi de su barrio, toma decisiones ante la falta de alternativas laborales. Ha trabajado en cáterings durante los últimos años de carrera y ha vendido refrescos en las corridas de la Maestranza y ha servido mesas en algún que otro restaurante, pero ahora tiene un plan.

«Así que él dice que se va que allí ya están algunos amigos suyos», explica la madre. «Qué esaborías son estas sábanas, que no hay quien las doble con los elásticos éstos», añade como siempre los lunes a esta hora cuando aprovecha para que doblemos juntas las malditas sábanas bajeras. Luego yo me voy y ella se queda limpiándolo todo, después de haber pasado la noche fuera de su casa velando los sueños de un anciano a quien atiende y antes de salir pitando para otra de las casas en las que trabaja desde que, coincidiendo con el inicio de la crisis, su pluriempleo se convirtió en la principal fuente de ingresos de su casa. Porque cerró la fábrica en la que tantos años estuvo su marido y se acabaron los tiempos de no tener que trabajar fuera de casa. Ni él con más de 50 ni su hijo de menos de 30 han encontrado empleo.

Ahora Javi tiene un plan para independizarse que supera los límites de su mundo y ella siente orgullo por el hijo que asume la mayoría de edad y decide que quiere hacer su propio futuro. Porque querer es poder. “¡No vuelvas a comprar sábanas de éstas porque se pierde media mañana con ellas!”.

Martes: El dedo y la superluna

Preparados todos los teléfonos inteligentes, que esta noche vuelve a haber superluna. Serán cosas del cambio climático (dicen que PSOE e IU están a punto de ponerse de acuerdo para sacar una ley autonómica para contribuir a su mitigación; veremos), pero cada vez las lunas son más grandes. Y ni por ésas la vemos en todo su esplendor: seguimos en la necedad de mirar el dedo que la señala.

Consulta catalana sí o no, adelanto electoral en Andalucía sí o no. En su determinación de multiplicar su agenda mediática para darse a conocer, Juan Manuel Moreno Bonilla, ofreció ayer una entrevista en la Ser en la que elucubra que la presidente de la Junta, Susana Díaz, está «construyendo un relato» para celebrar elecciones en noviembre lo que da pie a que la mentada le replique esta mañana en el mismo medio de comunicación.

Lo de “construir un relato” viene a significar que la presidenta estaría buscando una excusa para que los andaluces puedan entender con naturalidad que solo un año después de su llegada a la Presidencia, ahora que parece que la economía se anima, la situación es insostenible y hay que llamarles a las urnas para que decidan. “¿Para que el resultado sea el mismo? Porque las encuestas no permiten gobernar en solitario. ¿Para ser quien se ‘como el efecto Podemos’? El globo de Podemos se pincha en las municipales”, se pregunta y se responde a sí mismo un diputado socialista que entiende que, llegados a este punto, unas elecciones andaluzas en otoño serían interpretadas como puro tacticismo electoral. “La gente, nuestros votantes de siempre, quieren ver que la gestión que vendemos da resultados y no quieren debates artificiales”, añade.

El crédito político, viene a decir, no se gana señalando los problemas sino dándoles soluciones a la gente, al paro, la precariedad del empleo y la falta de liquidez de las empresas. Quizá por eso Susana Díaz se empeña en las últimas entrevistas en colar balance de gestión entre las obligatorias preguntas sobre el anticipo electoral y la independencia catalana. Quiere enseñar resultados como sea para activar la idea de que, por ejemplo, las fotos con los empresarios del Ibex 35 dan fruto y ya hay jóvenes becados por el Santander. Hoy celebra con ellos su primer aniversario de presidenta y anuncia un plan para el “retorno de los talentos”, como los amigos que se fueron antes que Javi y que, por ahora, le esperan en Dublín.

Miércoles: Chamizo reaparece

En la Andalucía díscola que impartirá Educación para la Ciudadanía pese a la entrada en vigor de la Ley Wert, más de un millón y medio de alumnos vuelven al cole a la hora en la que se anuncia la muerte de Emilio Botín. El Banco Santander anuncia a la CNMV en una escueta y gélida nota que su presidente ha fallecido y que van a activar el protocolo sucesorio para salvaguardar los bollos de los vivos. Lo que procede.

Dicen que a esta hora de la mañana ya hay editores de prensa lamentando no tener un formato sabanón para desplegar una portada luctuosa más grande todavía que la que saldrá mañana para glosar al banquero de los banqueros del banco de los bancos de España que cruzó océanos y conquistó el mundo. Comentarios maliciosos que nada tienen que ver con la pésima humanidad de otros expresan su regocijo por la muerte de un rico. Una lucha de clases tan malentendida como poco práctica, que a don Emilio lo hereda doña Ana Patricia. Falta a parte iguales educación para la ciudadanía y misericordia cristiana, lo cual puede llegar a ser motivo de suspenso en este curso porque, abróchense los cinturones de castidad, la asignatura de Religión es evaluable.

Lo que no alcanza a cuantificar el ministro Wert, pese a su pasado demoscópico (ni él ni ningún analista de cierta solvencia) es el alcance de todo eso que se mueve en el comportamiento político de los españoles, que apoyaron masivamente al PP para buscar las soluciones que no les daba el PSOE y que, decepcionados con el nuevo Gobierno, buscan referentes nuevos. O no tan nuevos, que José Chamizo, ex Defensor del Pueblo Andaluz, se pasó muchos años en el puesto del que salió tarifando con la “chica de Presidencia y un psicópata del PP”, Chamizo dixit. Hoy ella es presidenta de la Junta, el psicópata sigue sin identificar y él no descarta ser candidato a la Alcaldía de Sevilla si cuaja la plataforma Ganemos. El sacerdote parece tener su plan y no es precisamente oficiar funerales ni recitar el catecismo en las aulas wertianas.

Jueves: Las grandes alamedas

Se cumplen las previsiones y una marea humana que algunas crónicas miden en 11 kilómetros se echa a la calle por tercer año consecutivo para apoyar la independencia en Cataluña. El soberanismo luce músculo en las grandes alamedas de Barcelona, después de que la pérdida de la honorabilidad de Jordi Pujol le ha pesado en las últimas semanas.

Es 11 de septiembre y las redes sociales resucitan la imagen en blanco negro de Salvador Allende y la memoria del horror de las Torres Gemelas. No pasará a la historia éste de 2014 por la reconciliación ni el diálogo ni la búsqueda de una solución pactada a la Cataluña que, a día de esta Diada, está llamada a una consulta sobre sus fronteras políticas que no reconoce el Gobierno central, que sigue sin desvelar su plan para la fecha de marras. Parece ser que Artur Mas, a quien se le está poniendo cara de Ibarretxe, sí le contó el suyo al alto y flamante Pedro Sánchez: baraja un adelanto electoral en Cataluña si la finalmente no le dejan sacar las urnas que pretende. Opinadores cualificados sostienen que, en ese caso, la que no las abre es Susana Díaz.

Viernes: Partir para contar

La presidenta de la Junta de Andalucía en Marruecos y, como ocurriera en dos de los viajes oficiales de Manuel Chaves, mantiene una reunión con el rey marroquí que es una incógnita en la agenda hasta el último momento. Mohamed VI sigue la estela de su padre Hassan II y da trato preferente en sus relaciones a una Administración autonómica, la más cercana en la otra orilla.

Susana Díaz tampoco se saltó el medido guión de las históricas relaciones Andalucía-Marruecos: se relacionó al más alto nivel pero se cuidó mucho de pisar asuntos especialmente espinosos que son de exclusiva competencia estatal. Y por si alguna reticencia había con la siempre delicada cuestión de viajar al extranjero en gira oficial siendo un representante autonómica ya dejó dicho días antes que en la preparación del viaje le estaba ayudando Felipe VI. El nuevo rey también hereda la cercanía de su padre con la familia real alauí. Tres protagonistas diferentes que afrontan en la cuestión marroquí sus tres particulares nuevos tiempos con los mismos modos que sus antecesores rodeados de los mismos problemas enquistados entre las dos orillas.

La inmigración parece ser el de más difícil solución ante lo complicado que le resulta a Marruecos demostrar su respeto a los derechos humanos y lo complicado que se le pondría a la UE seguir teniéndolo como socio preferente en políticas europeas de relevancia indiscutible como la agricultura o la pesca. Testimonios como el del joven senegalés Mahmud Traoré en Partir para Contar demuestran que a la agenda mediática y política le sobran a veces edulcorantes cuando se trata de abordar la realidad del migrante africano, sobre todo, en los bosques marroquíes donde aguardan durante largas temporadas hasta cruzar la frontera.

Traoré, que ahora vive en Sevilla y que tardó tres años y medio en llegar desde Dakar, cuenta en su libro que a él no lo echó de su Temanto natal ni el hambre ni la guerra ni el dolor solo la necesidad de buscar oportunidades, emprender proyectos y tener éxito. Las mismas inquietudes que Javi pero al otro lado de la frontera, en un mundo en el que para perseguirlas estás condenado a jugarte la vida. Él nunca le contó su plan a su madre.

Deja un comentario

Archivado bajo Actualidad, Diario